Uruguay: menos de cinco días para quedar sin agua
El consumo diario de agua en
las zonas de emergencia equivale a 500,000 metros cúbicos de agua, lo que
equivale a la mitad de la cantidad que queda en el embalse
Desde
hace semanas Uruguay ha estado viviendo una grave emergencia hídrica, la cual
ha ido empeorando y tiene los días contados en el suministro de agua en la capital
uruguaya: Montevideo.
El fenómeno
“La Niña” ha intensificado la sequía desde el año 2022, y en este 2023 secó las dos principales fuentes
de agua potable de Montevideo: el embalse Canelón Grande, el cual está seco por
completo, y Paso Severino.
El
pasado 10 de julio el Ministerio de Salud Pública (MSP) y Obras Sanitarias del
Estado (OSE) presentaron un informe de la situación de emergencia hídrica, en
el cuál se indica a la población que vive en Montevideo y en la zona
metropolitana que en cinco días dejarán de recibir suministro de agua potable y
se acabarán las reservas de agua dulce.
“No
queda más agua dulce. Se estima que ya no quede más el fin de semana. Solo va
quedando barro, esto generará que desde
los caños solo saldrá agua salada que no va a servir para tomar, ni para
cocinar, va a servir para el aseo", explicó el meteorólogo uruguayo Nubel Cisneros.
El informe expuesto precisó que el embalse Paso Severino está en un estado crítico y la reserva no supera 1,1 millones de metros cúbicos de agua, cuando el embalse tiene capacidad de almacenar 67 millones.
Las cifras proporcionadas por el MSP
indican que quedan menos del 2% de las reservas.
Ante
esta emergencia de sequía las autoridades han decidido tomar diversas medidas
para afrontar la crisis. Para extender los días de reserva del Paso Severino se
tomó la decisión de mezclar su agua dulce con aguas cercanas al Río de la
Plata, las cuáles resultan salobres por corrientes oceánicas.
Sin embargo, el gobierno advirtió que las aguas cercanas al Río de la Plata tienen un contenido más alto de lo normal de sodio y cloruro, lo que las convierte en no bebibles.
El MSP alertó específicamente a personas con cirrosis,
hipertensión, enfermedades renales y embarazadas que se abstuvieran de consumir
estas aguas.
Para afrontar
esta crisis el gobierno también decidió eliminarle impuestos al agua embotellada,
y se han empezado a repartir dos litros diarios de agua en los sectores
vulnerables.
Redactor: Victoria Briceño.
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